domingo, 3 de marzo de 2013

Página 2- Plan de huida.


Mi familia siempre bromeaba diciendo que tengo un oído sobrenatural,podía oír cualquier sonido y enseguida podía decir de donde procedía.La música era algo que me encantaba, identificar los instrumentos y las notas.En ese caso lo que oía no era música, ni nada bonito, me guié por mi oído hasta llegar a la antigua tienda de ultramarinos.Era un establecimiento pequeño y oscuro,construido en el siglo XIX.La vieja Clea además de vender productos básicos para la alimentación,vendía hierbas curativas y brebajes asquerosos que mis padres me obligaban a beber cuando estaba enferma.Abrí la puerta de madera de golpe, un gran grupo de niños entre tres y diez años y una chica rubia,unos años más mayor que yo.Ella estaba agachada vendando a un niño pequeño que había sido herido, habían más heridos pero ninguna otra persona que la pudiera ayudar.Se levantó del suelo y me miró sorprendida,estaba manchada de sangre y las cenizas habían ennegrecido su cara,lo que hacía que sus ojos azules resaltaran más.
-He oído a los niños y he pensado que podía ayudarlos-Dije con un tono tranquilo,ella lucía exhausta ,asustada,miraba a los niños de una manera protectora y dulce,sabía que no rechazaría mi ayuda.Ella me estudió unos segundos con su mirada.
-Necesitamos un sitio para esconderlos, este no es un buen lugar para ellos.Toda esta ceniza hace que sea más difícil respirar.He pensado en llevarlos a mi casa.-Había un tono de confianza en su voz.Me di cuenta de que su mirada dulce no iba solamente dirigida a los niños, ella era así con todo el mundo.
-No, hay que alejarlos del pueblo.Vayamos al bosque, ahí nadie nos verá-Yo sabía que esto era lo mejor para ellos,pero ella no parecía muy convencida.Así que utilicé un viejo truco que solía utilizar para convencer a la gente de que hicieran lo que yo quería.Era algo bastante simple, bajar un poco la cabeza, mostrarse firme y mantener la mirada fija a la persona a la que le hablas.Solía utilizar esta mirada en la librería de mi padre,para que la gente comprase los libros más caros.Parecía estar funcionando,pero seguía habiendo duda en su mirada.
-La mayoría están heridos y son muchos como para llevarlos al bosque.-Miramos hacia los niños y vimos que solo unos pocos podrían caminar.
-Yo llevaré a todos los que pueda y los que no están heridos podrían ayudarnos.-Ella asintió,nos giramos hacia todos esos pequeños, la alegría que suelen tener estaba escondida bajo sus lágrimas.Era una imagen triste,oscura  y desalentadora.
Fuimos lenta y sigilosamente al bosque, tuvimos cuidado con los heridos e intentamos tranquilizarlos para que la situación no fuera más difícil.Cuando llegamos los resguardamos bajo los árboles.Recuperé rápidamente mis cosas,y fui a intentar ayudar a los heridos.Me acerqué a una niña de aproximadamente siete años con unos tirabuzones pelirrojos.Tenía un brazo herido y parecía cansada.Instintivamente saqué unas vendas de mi mochila.
-¿Como te llamas?-Le dije mientras empecé a limpiar su herida.Pero no parecía tener fuerzas para responderme.
-Coralinne.-Dijo al fin.Parecía tan delicada,tan tierna y tan triste y apagada.
-Yo soy Natalie,¿Donde están tus padres?
-No lo sé.-No quería seguir con la conversación pero hizo un esfuerzo.-Me alejé de ellos y cuando me giré ya no los vi.-Cerró los ojos,tomó aire y continuó.-Entonces Cher me encontró y me dijo que teníamos que ayudar a más niños.-Se empezaron a formar unas delicadas lagrimas en sus ojos.
Le sujeté la cara con mis manos manchadas con la sangre de su herida.Pero algo me llamó la atención de lo que había dicho.Ella se secó las lágrimas y yo seguí vendando la herida.
-¿Cher?¿Es esa chica?-Había oído hablar mucho de Cher O'Neal, pero no creí que fuera una chica así de agradable.Su padre es el general de nuestro ejercito,todos le tenemos mucho respeto.También conozco a su hermana, es una mujer muy joven y odiosa,Genetta O'Neal.La primera vez que la vi yo tenía seis años,ella aún iba al instituto privado de Clantha y entró a la librería para comprar un libro que habían pedido en clase.Recuerdo su pelo rubio cayendo por sus hombros, su brillante sonrisa y su piel pálida, le daba un aspecto delicado, pero sus ojos desprendían veneno.Todo lo contrario a su hermana.
-Si,ella nos ha reunido a todos.Al principio dudaba que fuera una O'Neal,no creí que fueran tan agradables,pero me di cuenta de que ella es diferente a todos los que he conocido de esa familia.-Volvió a sorprenderme.Es difícil ver a un O'Neal por el pueblo, y de la manera en la que ella lo había dicho parecía haber visto más de una vez a la familia.Yo había conocido a Genetta porqué solamente había una librería en todo el pueblo.No sabía como podía conocerlos Coralinne,pero no quería hacerle más preguntas, estaba cansada.Simplemente sonreí y acaricié su mejilla.
-¿Tienes hambre Coralinne?
-No,esta situación me está quitando el hambre.Pero tú deberías comer algo,pareces cansada.-Solté aire y se me escapó una pequeña risa.No me había visto en un espejo desde esta mañana.Tendría el pelo alborotado y seguramente costaría horas desenredarlo.Notaba el sudor de mi frente mezclarse con las cenizas de la botica, y sin darme cuenta hace unos segundos había pasado mi mano manchada de sangre por mi cara.Prefería invocar a un espíritu antes que verme en el espejo,al menos me asustaría menos.
-No,estoy bien.-Cogí una de sus delicadas manos y le dí un beso-Tengo que ayudaros antes.Ni siquiera se por donde empezar, esto no está hecho para mí.No soy de las personas que se sienten cómodas rodeadas de tanta gente.
Acabé de vendarla y ayudé a los demás del grupo.Al final estaba tan cansada que me dejé caer al lado de un árbol,Cher se sentó a mi lado.
-Gracias-Me dijo mientras me ayudaba a sentarme bien.
-Tenía que hacerlo,no podía dejaros allí.-Tomé aire y mis músculos empezaron a relajarse.-Me llamo Natalie-Miré a la cara a Cher, y ella me dedicó una sonrisa.
-Yo soy Cher,o como mis amados padres decidieron llamarme,Charity.-El sarcasmo era evidente,yo también odiaría a quién me pusiera un nombre como Charity.-Espero que no desveles mi verdadero nombre-Guiñó un ojo y continuó hablando.-.Deberías dormir Natalie, yo haré guardia y por la mañana marcharemos hacia un lugar más seguro.
-¿Donde podríamos ir?El pueblo puede ser atacado otra vez, así que no podemos acercarnos.
-Mi casa es un buen sitio,tiene muchas habitaciones y es un lugar muy seguro.
-Pero también podría ser atacado.-Dije irritada poniendo mis ojos en blanco.
-Mi padre tiene otros muchos lugares secretos para escondernos, supongo que todo el pueblo irá de camino a mi casa para pedirle ayuda.Tenemos miles de plantas y tenemos suficiente comida para unos meses.
-Está bien,iremos.-Dije mientras me tumbaba en el suelo agarrando con fuerza mi libro,luego me di cuenta de que en mis brazos no había nada.Mi libro estaba a unos metros de mí,pero mi cuerpo rehusaba a moverse.-¿Qué está pasando Cher?-Ella empieza a acercarse y yo pongo mi cabeza en su regazo.
-Duerme,estás muy cansada-Poco a poco me adormecí,pensando que a su lado todo sería más fácil.Juntos no había nada que temer.

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