-Cher, ¡Despierta!
-¿Qué ha pasado?-Preguntó Matthiew entrando en la sala rápidamente.
-Iba a decirme algo, algo importante.
-En su estado es importante que descanse, lo sorprendente es que haya hablado contigo.Ahora es mejor que os vayáis y la dejéis dormir.-Dijo Bruno tranquilamente.
-Vamos, Natalie,ya hablará contigo después.Está empezando a amanecer y creo que te vendrá bien desayunar.
Asentí y salí de la esfera.
-¿Y cómo se supone que vamos a bajar?
-Con esto.-Dijo él mientras sostenía una cuerda bien amarrada al tronco del árbol.-Tú primero.
Cogí aire y le quité la cuerda de las manos.Bajé deslizándome lentamente por la cuerda y al llegar al suelo tenía las manos en carne viva.
Matt bajó haciendo una tonta imitación del hombre de la selva,y por hacer la gracia,estuvo apunto de chocar con un árbol.No pude evitar soltar una risa descontrolada que enseguida se le contagió.
-Al menos he bajado más rápido que tú, tortuga.-Dijo mientras caminábamos por el bosque.
-Deja de ponerme motes absurdos.Natt,rata,tortuga...Si fueran nombres bonitos no me enfadaría.
-Tu nombre es largo...
Volvimos a reír y entonces se me ocurrió una idea.
-Podríamos poner escaleras en las esferas.Sería más fácil subir o bajar.
-Deja que me lo apunte en la lista de ideas para personas vagas o para ratas/tortuga.-Dijo haciendo como si escribía en un papel imaginario.
-Yo lo pondría en la de ideas para no matar a la rata/tortuga cada vez que quiera subir a su esfera.
-Tranquila,ya aprenderás a trepar como yo...Tengo una buena noticia para ti...ya hemos llegado a nuestro destino,y esta esfera es más accesible.-Dijo señalando a una secuoya.
-Yo la veo igual que la otra.
-¿No ves nada sospechoso en el tronco?-Dijo entrecerrando los ojos.
-No.-Me sentí un poco tonta en ese momento.
-Y esa rama, ¿No la ves un poco baja?
-¿Cuál?
-Natalie, las secuoyas no tienen las ramas tan bajas como esta, justo aquí, la pequeña.-Si,me sentía muy tonta en ese momento.
-Ah...Si...La rama...¿Esa es la buena noticia?
-¡Natalie! Sigues sin verlo,es una rama falsa.Tira de ella.-Muy,pero que muy tonta en ese momento...
-¿Así?
-Tampoco la rompas,es como una palanca.
La empujé hacia abajo y para mi agradable sorpresa cayeron unas escaleras desde la copa del árbol.
-Este es el momento más emocionante de mi vida, ¡Unas escaleras! Dios bendiga al genio que pensó en esto.-Si me hubiera oído hace unos meses creo que me moriría de la vergüenza,pero esas escaleras eran como caídas del cielo (O de la cocina,que es casi lo mismo)
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